Un Espacio para sumergirte en el maravilloso mundo de la Aromaterapia…

 

Una poderosa herramienta de Sanación, que nos permitirá optimizar Nuestra Calidad de Vida.

Valiosa información. Consejos. Recetas. Todo lo que necesites saber para….

Recuperar la Armonía.  Aliviar Dolencias Físicas. Aquietar la Mente, y Alcanzar un estado de Profundo Relax.

 

 

Que es la Aromaterapia?

La palabra Aroma significa olor dulce, y Terapia, tratamiento diseñado para   curar.

Actualmente la Aromaterapia, como método de tratamiento y prevención, nos proporciona una versión contemporánea del antiguo arte de curar. Basándose en la premisa que el mejor modo de prevenir la enfermedad es fortalecer los mecanismos de autodefensa del organismo.

Cuando se utilizan los aceites esenciales en baños, compresas y masajes, se obtiene un efecto tanto psíquico como físico. Los mensajes aromáticos son captados por el sentido del olfato y las sustancias terapéuticas llegan al interior del cuerpo a través de la piel. Alcanzando así la circulación sanguínea y distribuyéndose por todo el cuerpo. Razón por la cual se obtiene un efecto sanador en determinadas partes del cuerpo, en los órganos, o en sistemas completos del organismo.

Un principio sumamente importante para el tratamiento con Aromaterapia es la posibilidad de activar la memoria emocional con la ayuda de determinados concentrados aromáticos. Las minúsculas moléculas del aire que respiramos liberan impulsos nerviosos en la nariz que, entre otras cosas, establecen en el sistema límbico conexiones con nuestra capacidad de memoria y los sentimientos relacionados con ella.

Una de las virtudes más sobresalientes de la Aromaterapia, es que permite revertir situaciones internas sin poner resistencia alguna, y aliviar en consecuencia, estados de depresión o de angustia.

Es importante comprender que en forma directa se pueden adquirir nuevas fuerzas vitales capaces de fortalecer el organismo y generar un estado de Bienestar y Armonía.

 

 

La Aromaterapia como herramienta de Sanación

 

 

Los aromas actúan directamente sobre nuestro centro de emociones en el cerebro.

Ayudan a recuperar la salud, pues por un lado permiten sanar el físico en afecciones clínicas determinadas. Y por otro lado tienen un altísimo grado de efectividad a la hora de revertir aquellas sintomatologías físicas originadas por desequilibrios emocionales.

Son tan útiles para aliviar dolores determinados, como dolores de cabeza, estomacales, articulares etc. Como para combatir la ansiedad el estrés, el insomnio. Siendo esto posible, porque actúan directamente en nuestro centro de las emociones en el cerebro.

Al inspirar se liberan impulsos nerviosos que llegan rápidamente al cerebro activando nuestra memoria emocional. De allí que generalmente cuando nos referimos a los aromas digamos siento olor a… y pocas veces huelo a…… Esto se debe a que automáticamente al sentir un aroma aparecen en nuestra mente imágenes y recuerdos que se asocian con dicho aroma. Esto se lo conoce por efecto Proust.

Todos podemos comprobar esto que estoy diciendo, pues es algo que experimentamos a diario y tal vez de una forma inconsciente.

Por esa razón “La Aromaterapia” adquieren un rol importantísimo cuando necesitamos modificar emociones. Pues los aromas los percibimos con nuestro centro de emociones en el cerebro, “el Sistema Límbico.

Este sector está compuesto por el tálamo, hipotálamo, el hipocampo, la amígdala (no debemos confundirla con las de la garganta)

En el ser humano, estos son los centros de la afectividad, es aquí donde se procesan las distintas emociones y el hombre experimenta pena, placer, temor, tristeza, enfado, ira, angustia, alegría, y el deseo sexual. Además en esta parte del cerebro también se regulan las funciones de órganos interiores y de toda la actividad hormonal. Con lo cual también influye en nuestro sistema endócrino. Fundamental junto al sistema nervioso para mantener el equilibrio en todas las funciones del organismo.

Como vemos “La Aromaterapia” es un recurso valiosísimo para mejorar nuestra calidad de vida. Y no solo eso, sino que es posible hacerlo de forma inconsciente.

Generalmente todo ser humano pone bastante resistencia para accionar cambios, y no porque no quiera hacerlo, sino porque tal vez no encuentre la forma, o porque no sepa por donde empezar. En cambio los aromas actúan en cada uno de nosotros sin que nos demos cuenta, y sin que haya que hacer nada más que utilizarlos.

Los Aceites Esenciales podemos usarlos para inhalar., llegando a nuestro interior a través del olfato. O sobre la piel, generalmente mezclados en aceites vehiculares, para que desde allí pasen al torrente sanguíneo y obviamente a todo nuestro organismo.

“No siempre logramos darnos cuenta que las soluciones están mucho más a mano y más cerca de lo que en realidad creemos. Recurre a la Aromaterapia como un excelente recurso para alcanzar el Bienestar

Ten presente que solo en espacios donde se siembre Armonía y Equilibrio se podrá cosechar felicidad”

 

 

Masajes con Aceites Esenciales

 

El masaje es un método de tratamiento sumamente beneficioso, que trabaja simultáneamente sobre la Mente, el Alma y el Cuerpo.
Tensiones crónicas, dolores de espalda, dolores musculares, trastornos de la irrigación sanguínea, molestias menstruales y migraña son solo algunas molestias que pueden recibir un efectivo tratamiento medicinal con ayuda de un masaje orientado. También en este caso los aceites esenciales son ayudantes imprescindibles, que apoyan el poder curativo de un masaje, pues estos se difunden rápidamente a través de la piel y llegan en forma positiva a las corrientes sanguíneas y linfáticas. Como sustancias portantes que al mismo tiempo reducen la fricción, se utilizan aceites vegetales, a los que se les agrega una determinada cantidad de Aceite Esenciales.

Para mezclar las esencias con los aceites vehiculares se tiene en cuenta el total de la capacidad del frasco % cuatro. Por ejemplo para 100 ml. Se utilizan 25 gotas de esencias.

 

 

Las Grandes Virtudes de la Aromaterapia

 

 

La aromaterapia es muy versátil: no solo empleamos los aceites de maneras distintas, aplicándolos en masajes, inhalaciones, baños, sino que a su vez actúan a tres niveles diferentes y simultáneamente. Para empezar, tienden a equilibrar nuestros estados de ánimo, haciéndonos sentir realmente mejor, y el sentirse mejor puede ejercer una influencia terapéutica enorme en los síntomas físicos. Cantidad de enfermedades físicas están relacionadas de hecho, hasta cierto grado con el estrés.
Todos los aceites actúan sobre el cuerpo físico de varias maneras y figuran entre los agentes antibacterianos más potentes que conoce el hombre. Se pueden emplear también para equilibrar los sutiles flujos de energía del organismo de una manera similar a la acupuntura.

 

 

Aceites Esenciales para Recuperar el Bienestar….

 

 

El amplio uso terapéutico de los aceites esenciales forma parte de su encanto y originalidad.
En su forma más sencilla pueden llevarse como si fueran perfumes naturales, verterse en preparaciones aromáticas para el baño o usarse como remedios caseros. También se pueden combinar con el masaje profesional y con el casero para proporcionar un tratamiento muy eficaz para aliviar el estrés.
En el otro extremo de la escala, los terapeutas o médicos pueden emplear determinadas esencias para ayudar en el tratamiento de patologías determinadas.
Las presiones de nuestra sociedad provocan mucho estrés y tensión. Si estos no se reconocen, pueden conducir a problemas de salud mas graves. La aromaterapia, con su método global orientado a la salud y el bienestar, puede evitar que se produzcan problemas a largo plazo.
Se puede afirmar que personas que se han expuesto diariamente a los efectos benéficos de los aceites esenciales suelen tener, en general, mayor resistencia a la enfermedad, y una más pronta recuperación.
Además, los aceites ejercen una especie de estímulo psicológico, conocido como efecto cefálico, y ayudan a crear un estado mental positivo. Por otra parte a un nivel más fisiológico, estimulan el sistema inmunológico y poseen propiedades preventivas y curativas.

 

 

Sanar el cuerpo Emocional y Físico con Aromaterapia

 

 

Los aromas actúan directamente sobre nuestro centro de emociones en el cerebro. Siendo capaces de revertir emociones negativas y de transmutar la energía del ambiente y de aquellas personas que les alcance su acción. (aquellos que se encuentren en el lugar)

Los aromas tienden a equilibar nuestros estados de ánimo haciéndonos sentir realmente mejor. Actúan a nivel físico y psíquico.

Ayudan a recuperar la salud, pues por un lado permiten sanar el físico en afecciones clínicas determinadas. Y por otro lado tienen un altísimo grado de efectividad a la hora de revertir aquellas sintomatologías físicas originadas por desequilibrios emocionales..

Son tan útiles para aliviar dolores determinados, como dolores de cabeza, estomacales, articulares etc. Como para combatir la ansiedad el estrés, el insomnio. Siendo esto posible, insisto, porque actúan directamente en nuestro centro de las emociones en el cerebro.

Al inspirar se liberan impulsos nerviosos que llegan rápidamente al cerebro activando nuestra memoria emocional De allí que generalmente cuando nos referimos a los aromas digamos siento olor a… y pocas veces huelo a…… Esto se debe a que automáticamente al sentir un aroma aparecen en nuestra mente imágenes y recuerdos que se asocian con dicho aroma. Esto se lo conoce por efecto Proust.

 

 

El Maravilloso poder de la Aromaterapia

 

 

Los aromas despiertan innumerables sensaciones, recuerdos y proyecciones.
Comencemos entonces, abordando su expresión a nivel del plano físico. El sentido del olfato regula la percepción de las sustancias volátiles, e interviene, en mayor o menor medida (según las especies animales), en los procesos de orientación, alimentación, y regulación de la conducta sexual.
Las capas internas de la nariz, en la que se diferencian canales delimitados por los llamados cornetes (inferior, medio y superior), están recubiertas por la mucosa pituitaria, en cuya parte superior se ubican los finos extremos del nervio olfativo, los cuales pasan a la cavidad nasal a través del hueso etmoides del cerebro.
En cierto sentido, el nervio olfatorio es una extensión del cerebro mismo, el cual puede ser alcanzado directamente a través de la nariz. Esta es la única puerta tan amplia y directa de acceso al cerebro. En la membrana pituitaria, se sitúan los receptores olfativos, que se comunican mediante terminaciones nerviosas con fibras correspondientes al primer par craneal de nervios. Tales fibras convergen en el bulbo olfatorio. Estas formaciones, se comunican mediante el tracto olfatorio, con varias estructuras del sistema nervioso central.
El ingreso a través de las fosas nasales conduce, gracias a sus conexiones con la faringe, a sectores muy alejados de lo que lógicamente podría suponerse (pulmones, esófago, estómago).
Una alteración o patología dentro de este sistema, desordena de alguna manera a todos los órganos a los cuales accede.
Adentrándonos en el plano mental psicológioco de este procesos, podemos recordar que el sistema límbico, la parte del cerebro que regula la actividad sensomotora.
De hecho, la respuesta eléctrica del cerebro a los olores, está vinculada directamente con las emociones. Nuestro lenguaje cotidiano da testimonio de esta conexión (siento amor, se siente olor a menta en el aire).
El procesos de recepción olfativa es en gran parte inconsciente. A pesar de que podemos distinguir con exactitud cientos de aromas, resulta imposible describirlos con vocabulario adecuado. Tal imposibilidad se debe a que los nervios olfatorios involucran a una parte del cerebro que no responde con el mismo tiempo de lógica que los centros intelectuales.
No pueden desarrollarse a modo de lenguaje. Donde mueren las palabras nacen los aromas. Ellos trabajan a través de asociaciones e imágenes obviando lo analítico. De este modo, los aromas permiten que atravesemos y trascendamos la conflictiva, sin que por ello debamos obligadamente verbalizarla.